En muchas ocasiones los niños más callados y obedientes no siempre suelen ser muy felices. Quizás esto suene como un comentario demasiado fuerte o sumamente exagerado, pero desafortunadamente no escapa de la dura realidad.

La obediencia va a depender de la formación de los valores empoderados del amor y del respeto mutuo entre la familia y el más pequeño.

Esto quiere decir que si el infante llega a ser obediente por temor al castigo, nunca será un niño completamente feliz. Entonces se puede decir que la obediencia va tomada de la mano del respeto de ambas partes, para poder lograr que el infante vaya madurando su felicidad.

Las 2 aristas en la formación de los niños

El temor a ser castigado tiene 2 aristas en su proceso de formación las cuales pueden ser una acertada y otra que no será muy acertada, también existe la posibilidad de que existen 2 vertientes muy equivocadas en la etapa de formación del infante hacia la obediencia.

Entonces tenemos que la mayoría de los infantes comienzan a responder a la obediencia por temor a ser sometidos a diversos castigos, y otros le dan fiel cumplimiento a las normas de convivencia familiar.

Solo por simple interés de obtener una premiación por parte de sus padres o responsables, pero a la final nos vamos a conseguir en que el infante nunca se va a sentir feliz y libre con el mismo.

Todo esto implica que los niños o infantes aprenderán a obedecer a todos aquellos adultos que le muestren un comportamiento agresivo y amenazador, pero con las personas que le muestren un grado de respeto, él se mostrará desobediente e irrespetuoso.

Esto después de todo le va a traer como consecuencia de que no sea un niño feliz porque él va a vivir con temor de no ser aprobado por sus padres si no hace los que ellos le dicen, y siempre va a estar callado y nunca se va a atreverse de expresar sus propios sentimientos.

Todo niño que crece siendo muy callado y obediente va a aprender que en la vida hay 2 tipos de personas, uno de ellos son los que mandan y otros los que son mandados, y es aquí cuando él va optar por ser parte del grupo que manda y no conoce el respeto.

El cambio de comportamiento de la casa hacia el colegio

Muchos se preguntan el por qué muchos infantes se comportan de forma adecuada en la casa, pero en cambio en el colegio cambian por completo su personalidad y se portan como pequeños desadaptados.

Esto se debe a que ellos crecieron en un hogar donde predominaba el temor y el silencio, pero en cambio en el colegio tienen la oportunidad de ser oídos, y es allí es el lugar donde se sienten libres y, entonces optan por expresar todo su malestar, porque ellos consideran que la escuela es el sitio ideal para dejar de ser callados e infelices.

La otra cara de la moneda

Los niños que van creciendo bajo la atmósfera del respeto y la obediencia van a aprender que cumpliendo las reglas de convivencias de forma bidireccional, es decir, que sus padres y él u otras personas son merecedores del respeto, entonces este tipo de niño comprenderá que él tiene derecho a ser oído y de ser feliz. ninos muy callados

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