Bien sabemos que la maternidad es una etapa hermosa, pero dependiendo de cuando ocurran, los cambios en la vida van a ser cruciales. Es decir, en este punto de la vida, una mujer puede afrontar mejor o peor la situación dependiendo de la edad que tenga para entonces.

Por otra parte, desde el punto psicológico la edad influye mucho cuando vas a ser una futura madre, ya que, en cada etapa tus pensamientos habrán variado y la forma de ver la vida cambia también. Así que, con cada año que pasa la actitud con respecto a la maternidad cambia, y conlleva ventajas e inevitable desventajas.

Mamá a los 20, a los 30 y a los 40: ¿qué cambia?

Claro está que, no hay una edad estimada para que ser madre sea algo bueno o malo, en ello tienen más que ver la madurez de la persona llegado el momento. El crecimiento como persona, las etapas que se viven en la vida y la llegada de un nuevo bebé, puede apreciarse distinto con la edad a cuando se es joven.

Por su puesto que un hijo te cambia la vida drásticamente, pero no hay que tener miedo con el cambio sino dejarse llevar con él. Un bebé indudablemente va a presentar miles de motivos de felicidad, así que, sin importar la edad en que decidas ser madre, el instinto materno surge a flote desde la gran noticia.

Mamá a los 20

Hoy en día, las mujeres han sabido sobreponerse al estereotipo de que un bebé viene a estropear el futuro, más bien es una oportunidad de crecer junto a tu niño y aunque existen muchos temores, es un proceso que no las asusta tanto como parece.

Las mujeres jóvenes saben mucho mejor adaptarse a los cambios, así que, la noticia de un embarazo se afronta con menor preocupación. Aunque claro está, la maternidad es un proceso donde la mujer aún está madurando y en ciertas oportunidades se siente agobiada con el cambio. Pero a pesar de las dificultades, siempre tienen a personas alrededor dispuesta a apoyar y confiar en sus decisiones.

A los 30

Esta suele ser la etapa idónea para ser madre, ya que, ahora es cuando has alcanzado muchas de las metas y tienes una forma de ver la vida diferente a unos años atrás. Así que, volverse madre se vuelve una prioridad porque es una elección que se ha pensado detenidamente por mucho tiempo.

Ahora es cuando la seguridad desborda de tu ser, y precedido de la independencia que te caracteriza, te hace sentir mucho más segura con este nuevo cambio. Sin embargo, se caracterizan por ser madres un poco controladoras con su maternidad porque, adaptan su vida en torno a ello y las expectativas que tienen, así que, se activa un mecanismo de control natural.

Y a los 40

A estas alturas de la vida, ya se puede decir que tienen el tiempo disponible para ser madres de tiempo completo. La mayoría de las mujeres a esta edad, ya se encuentran realizadas a nivel social y profesional, están satisfechas por cómo han transcurrido en su vida. Es decir, han cumplido a totalidad todas sus metas, por lo que, lo único que queda por hacer es ser madre.

Claro está que, siempre se tiene ciertos temores con el tema, sobre todo, por el tiempo que van a tener con los años para sus hijos y si van a poder afrontar los cambios en la vida que conlleva tener un bebé. Sin embargo, son totalmente capaces de estabilizar sus emociones y la realidad en la convivencia con el nuevo integrante.

×