Embarazo es sinónimo de cambios en toda la extensión de la palabra. Tanto orgánica, física y emocionalmente. Toda tú vida da un gran giro, para bien por supuesto, pero también existen factores que se desencadenan durante este, pero que dejan secuelas por el resto de nuestra vida. Entre ellos problema de circulación.

Pueden llegar las temibles várices, que además de afectar la circulación, afean las piernas, y ya tenemos bastante con el uso de ropa poco agraciada, para también tener que ocultar las extremidades inferiores.

 ¿Qué son las várices? Se puede definir como la dilatación de las venas que no permite que el flujo de sangre retorne al corazón, lo que hace que se vaya acumulando en ellas y cree pequeños nódulos o abultamientos que se ven a simple vista.

Las más comunes son las que se desarrollan en las extremidades inferiores, y mayormente la padecen las mujeres, por ser más sedentarias que los hombres. Aunque no es exclusivo el padecimiento por ellas, ya que hay un porcentaje menor de padecerla, en los hombres. Pueden darse várices en el esófago y en el ano que son denominadas hemorroides.

Existen muchas causas que pueden originar la aparición de várices. Citaremos las más comunes:

Sedentarismo: La falta de ejercicios ocasiona que los músculos de las piernas no se contraigan y se relajen produciendo que la sangre se estanque y no fluya de un lado a otro, como debería, desencadenando las varices.

Sobrepeso: A mayor grosor de las piernas, mayor flujo de sangre, lo que ocasiona que en ocasiones se sobrecarguen las venas.

Métodos anticonceptivos: Producen retención de los líquidos del cuerpo, sumado a que, con los cambios hormonales desarrollados por medio de la menstruación, se alteran la composición de las venas.

Estar mucho tiempo en una sola posición: Si permaneces mucho tiempo de pie o sentada, y no le das movilidad a tus piernas, las várices aparecerán, debido a la poca actividad.

Antecedentes familiares: Si en tu familia, alguna persona de tú línea directa las padecía eres propensa a que hayas heredado ese mal

¿Cómo evitar que aparezcan en el embarazo?

Durante el embarazo estas muy propensa a que puedas padecer de várices, debido a los cambios que tu cuerpo sufre en este proceso. Aquí te decimos diez trucos que podrás llevar a cabo para evitar que aparezcan:

  • Evita estar en una misma posición por mucho tiempo. Si estás sentada trata de no cruzar las piernas.
  • Coloca las piernas un poco más arriba que el resto del cuerpo, por lo menos tres a cuatro veces por día.
  • Trata de no subir mucho de peso. Recuerda que solo se permite aumentar un kilo por mes.
  • Realiza ejercicios, si no acostumbras hacer un ejercicio disciplinado, realiza algunas caminatas diarias eso ayudará a darle movimientos a tus piernas.
  • Toma mucha agua para que no sufras de estreñimiento.
  • Utiliza medias de descanso, previene la aparición de várices y te ayuda con la pesadez que se siente en las piernas, en tu estado.
  • No usar zapatos altos o que te hagan sentir incómodo (a).
  • Evita exponer tus piernas a altas temperaturas.
  • Al bañarte colócate agua fría en las piernas desde los tobillos subiendo hasta llegar a la pelvis.
  • Masajes con alguna crema que está indicada para las piernas cuando las sientas cansadas.

 

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