Primeras semanas de lactancia cosas que debe tener en cuenta toda mamá primeriza

Tener un bebé trae consigo, miles de emociones encontradas. Sentimos amor, angustia, alegría, nervios, expectativas y sobre todo un gran miedo de no saber, si realmente toda la preparación que hicimos y todo lo que nos hemos asesorado, lo vamos a poder aplicar de la mejor manera, con nuestro hijo.

Por lo general esto ocurre en las primeras semanas de lactancia, que le damos a nuestro bebé. Lo que siempre se olvida o no se toma en cuenta, es que cada bebé es totalmente diferente y por supuesto la manera de darle pecho también lo es. Cuesta un poco acondicionar o adecuarse a este proceso.

Para amamantar a tu bebé debes tener en cuenta:

Para iniciar el proceso de lactancia de tu bebé, debes tener en cuenta que es eso, un proceso. Debes armarte de paciencia y de mucho amor. Puede ser que estos consejos te ayuden un poco:

  1. Ninguna mujer sabe todo sobre la lactancia y mucho menos cómo llevarla a cabo, si nunca lo ha practicado.
  2. Cada bebé es amamantado de manera diferente. Puede ser que se logre hacerlo de manera similar a los hermanos, pero nunca igual.
  3. A medida que amamantes a tu bebé vas a ir reconociendo las señales que él te dará para que sepas que tiene hambre.
  4. Aprenderás poco a poco como se siente cuando se establece la relación hambre-con la bajada de la leche.
  5. Cada bebé tiene su ritmo y tiempo de comida. Esto se irá estableciendo poco a poco a medida que lo amamantes.
  6. La lactancia debe ser un acto de amor verdadero y sin presiones. Cuando te prepares para hacerlo, debes dejar atrás todo lo demás.

Cosas que pueden pasar:

Cuando una mujer se prepara para darle lactancia a su bebé, se encuentra con algunas cosas, que, si bien se las dijo alguien, siempre se piensa que no es como lo dijeron. Solo vemos que, si es así, si nos pasa. Entre ellas tenemos:

  1. Al amamantar a tu bebé, los pezones pueden sufrir grietas, se rompen. Esto ocurre por la succión de la boca de tu hijo. El dolor que ocasiona se acrecienta cada vez que le das de comer, pero si no lo haces, el dolor es mayor.

Puedes usar como unas tapitas que se llaman protege-pezones. Pero el remedio más eficaz es colocarte tú misma leche en las grietas y seguir dándole pecho a tu hijo, con las sucesivas succiones, el pezón va mejorando solo.

  1. Presión en las mamas. Esto ocurre cuando está bajando la leche y ya es hora de darle comida al bebé. Puedes colocarte pañitos con agua tibia sobre el seno, para estimular la bajada completa de la leche.
  2. Si tus pechos presentan enrojecimiento a nivel del pezón, o un punto blanco que al tocarlo te das cuenta que es leche endurecida, debes sacarte un poco de leche antes de darle de mamar al bebé. Eso aliviará el malestar y estimulará que baje mejor la leche.
  3. Cuando los senos están muy llenos de leche y está no es consumida por el bebé se puede presentar lo que se llama Mastitis, que no es más que el endurecimiento paulatino de los conductos de secreción. Puede que sientas fiebre y malestar general.

Puedes evitarla amamantando a tu bebé constantemente y si te llenas mucho de leche, sacarla con la ayuda de una tira leche. Esta la puedes almacenar en teteros esterilizados en la nevera.

Si el malestar persiste, debes consultar a tú médico, él te dará otras indicaciones.